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¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?

[/vc_column_text][vc_empty_space height=»50px»][vc_empty_space][vc_column_text]La ansiedad es una respuesta normal a una amenaza o una situación de estrés psicológico. Está relacionada con la sensación de miedo y cumple una importante función en la supervivencia.

 

Cuando alguien tiene que afrontar una situación peligrosa, la ansiedad desencadena una respuesta de lucha o huida. Esta respuesta proporciona al cuerpo, a través de distintos cambios fisiológicos como el incremento del flujo sanguíneo en los músculos y en el corazón, la energía y la fuerza necesarias para afrontar situaciones amenazantes para la vida, como enfrentarse a un atracador o huir de un posible atropello.

 

Sin embargo, la ansiedad se considera un trastorno cuando:

 

  • Ocurre en momentos inapropiados
  • Ocurre con frecuencia
  • Es de tal intensidad y duración que interfiere en el desarrollo de la actividad habitual de la persona.

 

Los trastornos de ansiedad son más frecuentes que cualquier otra clase de trastorno mental.

 

La ansiedad significativa puede persistir durante años y la persona afectada puede comenzar a sentirla como algo normal. Por esta y otras razones, los trastornos de ansiedad a menudo no se diagnostican ni se tratan.

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  • Factores genéticos (incluidos antecedentes familiares de trastorno por ansiedad)
  • Factores ambientales y del entorno (como el hecho de experimentar estrés o un acontecimiento traumático)
  • Perfil psicológico
  • Estado físico

 

Un trastorno de ansiedad puede desencadenarse como una respuesta al estrés ambiental, por ejemplo ante la ruptura de una relación importante o la exposición a un desastre que amenaza la vida de la persona.

 

El trastorno de ansiedad aparece cuando la respuesta al estrés es desproporcionada o cuando la persona se ve desbordada por los acontecimientos. Por ejemplo, algunas personas encuentran estimulante hablar en público; otras, en cambio, temen hacerlo, y ante tales situaciones experimentan ansiedad, miedo, sudoración, temblores y aumento de la frecuencia cardíaca. Pueden incluso llegar a evitar hablar en un pequeño grupo.[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» angled_section=»no» text_align=»left» background_image_as_pattern=»without_pattern» css_animation=»»][vc_column][vc_text_separator title=»SÍNTOMAS» border=»no»][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» angled_section=»no» text_align=»left» background_image_as_pattern=»without_pattern» css_animation=»»][vc_column][vc_column_text]La ansiedad puede aparecer de manera repentina, como en el caso de la angustia, o gradual, en el transcurso de minutos, horas o días.

 

La duración de la ansiedad es muy variable, de pocos segundos hasta varios años. Además varía en intensidad, desde una inquietud apenas perceptible hasta una verdadera crisis de angustia , durante la cual la persona puede experimentar sensación de ahogo o de falta de aire, mareos, aumento de la frecuencia cardíaca y temblores.

 

Los trastornos de ansiedad pueden provocar un intenso malestar e interferir significativamente en la vida habitual de la persona, a veces de manera tal que conducen a la aparición de una depresión. De hecho, el riesgo de padecer depresión es al menos dos veces mayor en las personas con trastornos de ansiedad que en la población general.

 

A veces, las personas con depresión desarrollan un trastorno de ansiedad.[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» angled_section=»no» text_align=»left» background_image_as_pattern=»without_pattern» css_animation=»»][vc_column][vc_text_separator title=»DIAGNÓSTICO» border=»no»][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» angled_section=»no» text_align=»left» background_image_as_pattern=»without_pattern» css_animation=»»][vc_column][vc_column_text]En ocasiones, puede resultar complicado decidir cuándo la ansiedad es lo suficientemente grave como para ser considerada un trastorno.

La capacidad de tolerar la ansiedad varía entre las personas, de modo que determinar cuándo existe una ansiedad anómala puede no ser tarea fácil.

 

Por lo general, se siguen los siguientes criterios específicos establecidos por la comunidad médica:

 

  • La ansiedad es muy angustiante.
  • La ansiedad interfiere con el funcionamiento normal de las personas.
  • La ansiedad es duradera o sigue regresando.

[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» angled_section=»no» text_align=»left» background_image_as_pattern=»without_pattern» css_animation=»»][vc_column][vc_text_separator title=»TRATAMIENTO» border=»no»][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» angled_section=»no» text_align=»left» background_image_as_pattern=»without_pattern» css_animation=»»][vc_column][vc_column_text]

  • Terapia psicológica, concretamente la Terapia Cognitivo Conductual.
  • Terapia con fármacos
  • Tratamiento de otros trastornos activos

 

Es importante la precisión diagnóstica ya que los tratamientos difieren en función del trastorno de ansiedad de que se trate. Además, es necesario distinguir entre la existencia de trastornos de ansiedad y la de aquellos otros trastornos de la salud mental que incluyen síntomas de ansiedad, y que requieren enfoques terapéuticos distintos.

 

Si la causa es otro trastorno orgánico o un fármaco o sustancia, se intenta corregir la causa más que tratar los síntomas de la ansiedad. Se espera que la ansiedad remita tras el tratamiento del trastorno orgánico o una vez transcurrido el tiempo suficiente desde la supresión del fármaco para que se produzca la desaparición de cualquier síntoma de abstinencia. Si la ansiedad persiste, se emplean fármacos ansiolíticos o psicoterapia (como la terapia conductual).[/vc_column_text][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row][vc_row row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» angled_section=»no» text_align=»left» background_image_as_pattern=»without_pattern» css_animation=»»][vc_column][vc_single_image image=»2429″ img_size=»large» qode_css_animation=»»][vc_empty_space height=»50px»][/vc_column][/vc_row][vc_row row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» angled_section=»no» text_align=»left» background_image_as_pattern=»without_pattern» css_animation=»»][vc_column][button target=»_self» hover_type=»default» text=»Contáctanos» link=»mailto:asl@aslpsicologia.com»][vc_empty_space][/vc_column][/vc_row]

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